Agnes Heller - 1994 - Sociologia de La Vida Cotidiana

download Agnes Heller - 1994 - Sociologia de La Vida Cotidiana

of 216

  • date post

    20-Jan-2016
  • Category

    Documents

  • view

    147
  • download

    3

Embed Size (px)

Transcript of Agnes Heller - 1994 - Sociologia de La Vida Cotidiana

  • I:ICS 144. 2

    Primera parte

    PARTICULARIDAD, INDIVIDUALIDAD, SOCIALIDAD Y GENEROSIDAD

    Die Welt ist nicht aus Brei und Mus geschaffen. Deswegen haltet euch nicht wie Schlarttffen; Harte Bissen gibt es zu kaven. Wir msscn erwrgen oder sie verdaven.

    OBTHE

    (El mundo no est hecho de mermelada y papilla, no os comportis, pues, como haraganes; duros bocados hay que masticar, debemos enguJlirlos o nos ahogamos.)

  • {corno su.:t:dt:, por el contrario, en lus .:spt;ch:s animaks, qu se reproducen auwmt.:amente con la rcpro
  • social dado. Por consiguiente, la reproduccin del hombre par ticular es siempre reproduccin de -Un hombre histrico, de un particular en un mundo

    Para reproducirse en su un indio de Amrica deba obligatoriamente aprender a reconocer las huellas; en caso contrario le esperaba la muerte. Por el contrario, el hombre moderno corre el riesgo de sufrir accidentes incluso mortales si no aprende a atravesar la carretera. Un conde puede reproducirse como particular sin haber aprendido a vestirse por s mismo; un campesino, si quiere sobrevivir, debe necesariamente aprender a hacerlo. Sin embargo, por diferentes que puedan ser las cosas concretas y los sistemas concretos de usos, en lneas generales se puede decir que es necesario saber

  • el sistema de los conjuntos se modifica necesariamente con las diferentes edades de las personas (la edad contribuye a determinar el tipo de funcin del particular en la divisin del trabajo de la comuoidad, de la tribu o incluso de la familia). En las sociedades puras y especialmente al nivel actual de la produccin, el puesto asumido en la divisin del trabajo -ya casual respecto al nacimiento- puede ser cambiado incluso en el dmbito de una de las fases naturales de la vida (juventud madurez, etctera), y en consecuencia puede tambin verificarse una reestructuracin ms o menos relevante del conjunto coti

    Adems las catstrofes han creado siempre la posibilidad de cambio radical en la vida cotidiana (por ejemplo, una mujer que se convierte en viuda). A partir del Renacimiento estos cambios radicales, creciendo numricamente, preparan las revoluciones sociales, que a su -vez sacuden y cambian los funM damentos del modo de vida de todos los particulares. Sin emM bargo, las revoluciones sociales forman el modo de vida en un sentido que va ms all de la esfera de la vida cotidiana; la modificacin de sta representa en aqullas slo un momento, aunque no irrelevante.

    Por consiguiente, como hemos dicho, conjunto de las actiM vidades cotidianas en el mbito de una fase de la vida est caracterizado por una continuidad absoluta. Pero tamM bin aqu es necesario hacer una precisin, aunque en verdad

    , ' no muy importante: slo la tendencia fundamental, general, es ' continua de un modo absolut> mi mundo, contemporneamente me objetivo tambin a m mismo en cuanto me

    24

    he apropiado ya de este mundo. Es evidente que esto no es sola mente vlido para la educacin, sino siempre y en toda situacin de la transmisin de experiencias especficas {de trabajo), cuan do se dan .consejos e incluso se dan ejmplos conscientell).ente. En mi relacin con la vida cotidiana dada, en mis afectos y reflexiones respecto a estas relaciones, en la eventual descomposicin de las actividades cotidianas, nos enfrentamos, y esto subrayado, con procesos de 0bjetivacin. (No nos referimos aqu a las objetivaciones en sentido estricto objetuales, como un vesM tido cosido, un fuego encendido o una sopa cocida. Hablaremos de stas cuando estudiemos las relaciones entre el trabajo y la vida cotidiana.)

    Cuando decimos que el particular se objetiva en la vida cotidiana, debemos, una vez ms, hacer una precisin: (l particular, forma su mundo como su ambiente inmediato. La vida cotidiana se desarrolla y se refiere siempre al ambiente El mbito cotidiano de un rey no es el reino sino la corte. las objetivaciones que no se refieren al particular o a su ambiente inmediato, trascienden lo cotidiano.

    fl'odo esto no significa que el radio de accin de las obje tivaciones de la vida cotidiana se quede en el particular y en su ambiente inmediat2:) Seguidamente veremos como ste alcanza hasta las objetivaciOnes ms elevadas. Sin embargo, en tal caso hallarnos solamente una repercusin, una resonancia, no una relacin directa, hallamos el fenmeno causado por una piedra lanzada al agua, no el movimiento ondulatorio provocado por una borrasca.

    Obviamente la metfora se ajusta hasta cierto punto\_Todas las capacidades fundamentales, tos afectos y tos modos de comportami.ento fundamentales con tos cuales trasciendo mi ambiente y que yo remito al mundo entero)) alcanzable por mi y que yo objetivo en este mundo, en realidad yo me los he apropiado en el curso de la vida cotidianr.;j el coraje (cuando de nio. he aprendido a entrar en una habitacin oscura), el autocontrol (cuando he comenzado a no poner en mi plato los meiores bocados), el compromiso hacia las tareas a desarrollar y la alegra del xito, la consciencia de la existencia de una comunidad (por ejemplo una familia), el apel!o, la gratitud, etctera, solamente por citar algunos ejemplos de ]as esferas ms diversas. Por lo tanto, no se trata tan slo de que la accin ejerdda en mi ambiente contina renercutiendo de modo imperceptible e invisible, sino tambin de que yo mismo, sin las canaddades de que me he apropiado en este ambiente, sin mis objetivaciones ambientales, sera incapaz en formas ms elevadas mis caoacidades vida cotidiana hace de mediadora hacia lo no cotidiano v es la escuela preparatoria de ello.\

    Estos ejemplos deberan haber mostrado ya que f vida cotidiana la actividad con la que formamos el y aque-

    25

  • tribu, el segundo se refiere a sus caractersticas individuales casuales. Este sistema muestra la ausencia de cualquier socialidad diferenciada as corno de la personalidad. El puesto en el sistema de parentesco de sangre y las caractersticas naturales -que, sin embargo, responden a un objetivo social- agotan al hombre en su totalidad y determinan su vida.

    La primera fase decisiva en el alejamiento de las barreras naturales)>, en la cual las integraciones surgidas sobre la base del parentesco de sangre de.lan de ser las integraciones ms elevadas de la sociedad, se identifica prcticamente con el nacimiento de las sociedades de clase, de la divisin social del trabajo, de la propiedad privada (diversos aspectos de un nico y mismo desarrollo); en otras palabras, con el inicio de la alienacin de la esencia humana. En el curso de este proceso de alienacin va diferencindose paulatinamente la relacin entre el particular y su mundo en la vida cotidiana. Ahora, en consecuencia, estudiando la estructura de la vida cotidiana y, en el interior de sta, la relacin entre el hombre particular y su mundo, deberemos distinguir cada vez aquellos momentos los cuales, aunque surgiendo en el proceso de alienacin, forman tambin parte del proceso de desarrollo de la esencia humana y tienen por consiguiente un valor duradero, de aquellos otros momentos que hasta ahora han car?.cterizado de hecho la media de la vida cotidiana, pero los cuales no deben ser transferidos necesariamente a un futuro aue nrev la superacin de la alienacin.

    Con la aparicin de la divis.n social del trabajo, el encontrarse al nacer en un ambiente social concreto, es decir, el primado de la anropiacin de este ambiente en la vjda cotidiana. se convierte en un fenmeno de alienacin: La divisin social del trabajo, en el sentido marxista de la cateora, comprf'nde no slo la que se verifica entre las cJases, los estratos. las canas sociales, sino tambin todos aauellos tipos cle divisin del tra ba io que, estrechamente ligados a la precedente. la expresan v se manifiest

  • antes del nacimiento de los conceptos de gnero humano o de sociedad, las diferencias entre los hombres se le aparecen ya como diferencias entre hombre y hombre. Marx escribe: ... cada uno trasciende como hombre su propia necesidad particu lar. etctera [ . . . ],se conducen entre s como seres humanos[ ... ], son conscientes de pertenecer a una especie comn. No sucede que los elefantes produzcan para los tigres o que animales lo hagan para otros animales/ Por consiguiente, La produccin que el hombre necesariamente lleva a cabo en comn con otros y para otros (tambin para otros), es la forma fenomnica elemental de la genericidad.

    Sin embargo, es necesario observar aqu que la consciencia de la genericidad no implica por completo una relacin consciente con ella. Yo tengo consciencia de la genericidad cuando acto como ser comunitario-social, con mis acciones voy ms all de mi ser particular y dispongo para este fin de los conocimientos necesarios (consciencia). Tengo una relacin consciente con la genericidad cuando, por el contrario, me la planteo como fin (sea cual sea su forma fenomnica), cuando la genedeidad (su forma fenomnica) se convierte en la motivacin de mis actos. A su vez, la genericidad como motivacin no presupone que ya haya sido elaborado el concepto de genericidad: simplemente yo tengo de vez en cuando una relacin consciente hacia objetivaciones genricas de tipo superior (integraciones, valores, arte, ciencia, etctera). Cada accin de cada hombre est caracterizada -desde el momento en que el hombre es hombre, esto es, ente genrico- por la consciencia de la genericidad, pero no por una relacin consciente hacia sta. Por consiguiente, tal consciencia pertenece necesariamente a la vida cotidiana, mientras la relacin consciente puede incluso no aparecer en ella.

    Ya que la genericidad implica en primer lugar la socialidad historicidad del hombre, su forma fenomnica primaria es

    el particular la sociedad concreta, la integracin concreta len la que nace, representada por el mundo ms prximo a l,

    por el ({pequeo mundo. Como hemos visto el hombre se apropia en ste de los