Blumen Berg t Mv

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    Seccin de Obras de Filosofa

    TEORA DEL MUNDO DE LA VIDA

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    Traduccin de

    Griselda Mrsicocon la colaboracin de

    Uwe Schoor

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    HANS BLUMENBERG

    TEORA DEL MUNDODE LA VIDA

    Edicin deManfred Sommer

    FONDO DE CULTURA ECONMICAMxico - Argentina - Brasil - Colombia - Chile - Espaa

    Estados Unidos de Amrica - Guatemala - Per - Venezuela

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    Primera edicin en alemn, 2010Primera edicin en espaol, 2013

    Blumenberg, HansTeora del mundo de la vida / Hans Blumenberg ; edicin

    literaria a cargo de Manfred Sommer. - 1a ed. - Buenos Aires :Fondo de Cultura Econmica, 2013.

    280 p. ; 21x14 cm. - (Filosofa)

    Traducido por: Griselda MrsicoISBN 978-950-557-972-3

    1. Filosofa. I. Sommer, Manfred, ed. lit. II. Mrsico, Griselda,trad. III. Ttulo

    CDD 190

    Armado de tapa: Juan BalaguerFoto de solapa: Suhrkamp Verlag

    Ttulo original: Theorie der LebensweltISBN de la edicin original: 978-3-518-58540-5 2010, Suhrkamp Verlag, BerlnTodos los derechos reservados

    D.R. 2013, Fondo de Cultura Econmica de Argentina, S.A.

    El Salvador 5665; C1414BQE Buenos Aires, Argentinafondo@fce.com.ar / www.fce.com.arCarr. Picacho Ajusco 227; 14738 Mxico D.F.

    ISBN: 978-950-557-972-3

    Comentarios y sugerencias: editorial@fce.com.ar

    Fotocopiar libros est penado por la ley.

    Prohibida su reproduccin total o parcial por cualquier

    medio de impresin o digital, en forma idntica, extractadao modificada, en espaol o en cualquier otro idioma,sin autorizacin expresa de la editorial.

    Impreso en Argentina PRINTEDINARGENTINAHecho el depsito que marca la ley 11.723

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    NDICE

    I. Teora del mundo de la vida.................................................... 91. La vida: un concepto indeterminado ...................... 11

    2. Descripcin constructiva de lo no comprensible....... 283. La bsqueda del origen y la cuestin del sentido ..... 424. Integracin de lo desconocido ..................................... 585. El hecho primigenio irracional de Husserl ................ 726. Un estado anterior a toda teora .................................. 857. La racionalidad de la ausencia

    de fundamentacin ........................................................ 988. Entender lo sobreentendido ......................................... 109

    II. El mundo de la vida como tema de la fenomenologa ............. 119III. Lo sobreentendido, la posicin vertical,

    la autocomparacin ................................................................ 145IV. La delegacin como salida de la caverna................................. 163V. Mundo de la vida y concepto de realidad ............................... 171VI. Mundo de la vida y tecnificacin bajo aspectos

    de la fenomenologa ................................................................ 197

    VII. Apndice. Permanencia en el mundo de la viday progreso histrico ................................................................ 245

    Posfacio del editor ............................................................................ 265Nota sobre la edicin ........................................................................ 271ndice de nombres ............................................................................ 275

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    I. TEORA DEL MUNDO DE LA VIDA

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    1. LA VIDA: UN CONCEPTOINDETERMINADO

    Teoradel mundo de la vida? Ya con el nmero la cosa se pone

    crtica. Si cada uno tiene y vive su vida, por qu razn no deberatener tambin cada uno su mundo de la vida? Todo parece indi-carlo, en especial porque la descripcin de una vida, para alcanzarel estndar terico que ya ha adquirido sin duda hace muchotiempo, tiene que satisfacer justamente el requisito de hacer ver,en esa vida puesta de relieve por la biografa, su mundo como elhorizonte de sus posibilidades y direcciones. La presuncin deque cada uno tiene su mundo de la vida hace deseable su exposi-

    cin slo en la medida en que tambin una vida resulte digna deexposicin, ms all de las pautas que se tomen en cuenta. Bajoqu presupuestos es posible hablar, entonces, de una teora delmundo de la vida, postularla?

    El que le dio el nombre al mundo de la vida desde la feno-menologa no ha usado el singular en el sentido de una reduccineidtica a la esencia de los mundos de la vida fcticos, aunque

    su mtodo lo habra obligado a hacerlo. No parece dudar muchoen cuanto a que se puede hablar de un solo mundo de la vida con elmismo derecho con que se puede hablar de un solo mundo, cuyaunidad se basa en que es el ltimo horizonte externo de todos losobjetos y de todos los sujetos intersubjetivamente dependientes.Entonces, el mundo de la vida no sera sino un nivel de articulacindel mundo en todo sentido, es decir, tambin del mundo en tantounidad ltima de los objetos tericos. Pero la totalidad de los obje-tos tericos es desde un principio una totalidad producto de la ob-jetivacin, es decir, de la afirmacin de la existencia que surge de laintersubjetividad, que est fundada en ella; a eso obedece la prohi-bicin de hablar de una pluralidad de mundos terico objetivos.

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    12 TEORA DEL MUNDO DE LA VIDA

    Para el mundo de la vida eso no vale. El mundo de la vida tiene

    que tener un rasgo de unidad. Aun a riesgo de perder lo preciosode aquella multiplicidad de mundos de la vida biogrficos y deobtener a cambio una rida abstraccin, hay que buscar ese rasgo.Lo que nos puede orientar all es que el mundo de la vida nopuede ser un algo general de orden superior como el mundo,sino un algo precedente de orden gentico, del que se puede espe-rar que tenga capacidad de explicar lo que surge de l mismo.

    Habr que comenzar entonces por el esfuerzo de una defini-cin? Que Husserl no lo haya hecho puede deberse a una negli-gencia bastante tpica de quienes acuan conceptos nuevos. Eso ens no exige especial cautela. Lo que s exige cautela es la experien-cia con los requisitos de la teora dialgica para introducir concep-tos. Hacer depender la calidad de las teoras sencillamente delgrado de definicin de los conceptos que introducen y empleansiempre termina siendo una de las ilusiones del uso de teoras de

    cualquier clase. Pero, a diferencia de la exposicin de las normas,la observacin de los hechos histricos y actuales en las cienciasmuestra que el rigor en la formacin o admisin de conceptos fa-vorece ms la esterilidad que el progreso preciso. Hasta ahoranadie ha comenzado seriamente a hablar los lenguajes que hanofrecido o incluso prescripto, no sin despliegue de sagacidad, es-forzados reguladores del lenguaje. En eso la disciplina escolar

    empieza a intervenir tan temprano y con tanta dureza que las re-beliones de por s naturales de los alumnos se convierten en elplacer de autonomizarse. Husserl, a quien tambin le hubieragustado pensar dentro de los carriles de la disciplina escolar, noslo ha ahorrado en el caso del mundo de la vida. En trminosgenerales, me parece, para bien.

    No por eso dejarn de ser condenables la falta de claridad o laindeterminacin. Si existiera una virtud de la rigurosidad atenuada,siempre implicara tambin el riesgo del fracaso, de la difusin deincompetencia. En el mejor de los casos hay algo como la admisincalculada de lo ilcito, cuya licencia obedece a que de lo contrario nohabra absolutamente nada, no habra un comienzo o la inmediata

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    TEORA DEL MUNDO DE LA VIDA 13

    suspensin de lo comenzado. Si ya no se puede seguir usando la

    expresin autoridad cientfica, tal vez se pueda designar meta-fricamente como una suerte de crdito si existe o si surge la dis-posicin a dejarle pasar ciertos grados de indeterminacin a unautor o al cmplice en lo que hoy se da en llamar discurso.Quiz se considere atroz la falta de definicin de los conceptos enKierkegaard, pero de qu otro modo habran podido desarro-llarse entonces la objecin y la resistencia a tanto exceso de sis-

    tema? En el captulo sobre la disciplina de la razn pura de la pri-mera Crtica, Kant rechaza la exigencia de que en filosofa primerose definan los conceptos que se van a introducir. Antes bien, comodice Kant, en esta disciplina la definicin, como distincin pre-cisa, debe concluir la obra, ms bien que iniciarla.* Para Kant, enla filosofa la definicin no pertenece, como en la matemtica, adesse, sino ad melius esse.**

    A pesar de toda la fascinacin que las reglas procedimentales

    matemticas y formales han ejercido desde siempre sobre los fil-sofos, de aquello se sigue, segn Kant, que en la filosofa no sedebe imitar a la matemtica anteponiendo las definiciones, ex-cepto slo a manera de mero ensayo.*** Si nos atenemos a esto,en la filosofa hay una suerte de estadio experimental del uso delos conceptos, en el que lo que importa es acreditar la productivi-dad de los conceptos, no verificar o falsar hiptesis.

    En las ciencias jurdicas est afianzado el concepto de con-cepto jurdico indeterminado. Se trata, segn la descripcin delclsico diccionario jurdico de Creifelds,1 de aquellos conceptoscuyo contenido no est cubierto por un hecho de contornos biendefinidos, sino que requiere, al aplicar el derecho a un tipo delic-tivo, que se lo fije en cada caso concreto. La fijacin se produce enel mbito de los hechos efectivos (por ejemplo, cuando se trata de

    * Emmanuel Kant, Crtica de la razn pura, trad. de Mario Caimi, BuenosAires, Colihue, 2007, p. 759. [N. de la T.]

    ** Ibid., nota 1.375. [N. de la T.]*** Ibid., p. 759. [N. de la T.]1 [C