Jacobi - David Hume Acerca de La Creencia

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1 Hugo Renato Ochoa

Friedrich Heinrich Jacobi

Friedrich Heinrich Jacobi Werke1 Herausgegeben von Friedrich Roth und Friedrich KppenZweiter Band 1968 Wissenschaftliche Buchgesellschaft Darmstadt Diesen reprografischen Nachdruck wurde die Ausgabe Leipzig 1815 zugrunde gelegt, die uns die Stadt- und Universittsbibliothek zu Frankfurt am Main zur Verfgung stellte David Hume ber den Glauben, oder Idealismus und Realismus. Ein Gesprch

Traduccin, Introduccin y notas Prof. Dr. Hugo Renato Ochoa Disselkoen1

La numeracin de la edicin original de Leipzig de 1815, reimpresa en 1968 por la Wissenschaftliche Buchgesellschaft, Darmstadt, ser incorporada al texto entre corchetes [ ]. Revista Observaciones Filosficas Traducciones / 2006

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Friedrich Heinrich Jacobi

Introduccin Friedrich Heinrich Jacobi (1743-1819) naci en Dsseldorff, autor de novelas como Allwill (1775-1776) y Woldemar (1777), presidente de la Academia de Munich. No tuvo formacin acadmica filosfica y se dedic a actividades comerciales y polticas hasta 1785, fecha en que inicia su actividad filosfica publicando Briefe ber die Lehre des Spinoza (correspondencia con Mendelssohn), ejerci, no obstante, una notable influencia en el curso de la filosofa de la poca. Su antirracionalismo le lleva a oponerse tanto a Espinoza como a Kant y, con l, al idealismo alemn. El idealismo postkantiano conduce cada vez ms a la razn por un camino que intenta eliminar toda heterorreferencia de sta. El propsito de esta eliminacin no es otro sino el establecimiento de la libertad, entendida como autonoma, como principio constitutivo de toda filosofa que alcance la forma de un sistema. As ocurre claramente con Fichte, Schelling y Hegel. No obstante, Jacobi ve en esta autoapelacin de la razn a s misma el punto de partida de todo fatalismo, de modo que, con el mismo propsito, es decir, salvar la libertad, es necesario, segn Jacobi, retornar a la realidad como el nico fundamento posible de una filosofa de la libertad, y para ello es necesario trascender la razn y establecer el sentimiento como fuente originaria del saber. Los fundamentos que determinan la apelacin al sentimiento que realiza Jacobi en su propsito de establecer una filosofa realista, se inscribe en una reaccin contra la Ilustracin postkantiana, por cuanto Jacobi pretende superar la autorreferencia de la razn, mediante un salto que pone la verdad ms all del discurso. Efectivamente, tal como lo entiende nuestro autor, la razn slo puede discurrir a partir de un principioRevista Observaciones Filosficas Traducciones / 2006

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metarracional, no puede proceder sino estableciendo un punto de partida ms all de s misma. Si no es posible conocer lo real, tambin la razn prctica opera en el vaco o, si se quiere, en un formalismo vaco, por cuanto sus reglas de accin no imperan propiamente sobre la voluntad, en la medida que no pueden tener un carcter teleolgico, sino que slo pueden imperar sobre la razn pura. Pero eso, que para Kant constituye su conquista, convierte, segn Jacobi a la razn en un repertorio de normas que desconoce lo que norma. La famosa frase kantiana del prefacio a la segunda edicin, me fue necesario limitar el saber para abrir espacio a la fe tiene en Jacobi una interpretacin rigurosa. Si se establece y sostiene que la razn tiene lmites, esto no puede significar otra cosa sino que el punto de partida de todo discurso filosfico tiene que estar allende la razn, y ser, por lo tanto, metarracional (no slo metaespeculativo). El problema estriba entonces en establecer un vnculo entre ese principio metarracional y la razn que de all procede; estrictamente hablando, ese principio es de suyo inalcanzable para la razn y exige, por lo tanto, un salto en el vaco cuyo trmino ad quem no es sino la realidad. Se puede decir que el propsito central de Kant es elaborar una filosofa que se aparte tanto del dogmatismo como del escepticismo; que, contra el escepticismo, abra espacio a una ciencia que alcance proposiciones universales y necesarias y que, contra el dogmatismo, coloque a la razn en sus justos lmites, de modo que no pretenda lo que por su propia naturaleza no puede alcanzar. Para Kant, slo estableciendo lmites al saber queda lugar para la fe. No obstante lo anterior, Jacobi sostiene que, pese al propsito de Kant, con la filosofa crtica se reduce la fe a la razn, si se es consecuente hasta el final, y as la fe queda limitada a las posibilidades de la razn humana. Segn Jacobi, toda filosofa que pretendaRevista Observaciones Filosficas Traducciones / 2006

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fundar el valor de verdad de sus conclusiones en el rigor lgico del discurso demostrativo conduce inevitablemente al fatalismo espinociano. La razn es de suyo determinista y conduce, por lo tanto a una supresin de la libertad y, si se la quiere salvar, para ello es necesario identificar lo condicionado, Yo, con lo incondicionado, lo que deriva necesariamente a un pantesmo. Jacobi denomina en varios lugares, (por ejemplo, en carta a Fichte de marzo de 1799) a su doctrina nofilosofa (Un-philosophie; Fichte Gesamtausgabe, III, 3, pg. 226) porque piensa que la filosofa ha quedado atrapada en un discurso racional que no puede derivar sino al determinismo y al pantesmo. Jacobi pretende resolver las dificultades que encuentra en Kant, y en todo racionalismo idealista, estableciendo lo que para l es el suelo fundamental tanto del conocer como del obrar humanos: el sentimiento o afecto (das Gefhl). Toda demostracin presupone algo ya demostrado, lo cual slo puede terminar en lo que Jacobi llama una revelacin de la naturaleza, que no solamente manda (befiehlt) sino que obliga (zwingt) al hombre a admitir (annehmen) ciertas verdades eternas. Pero estas verdades eternas no deben ser confundidas con las ideas innatas de Descartes, se refieren ms bien a las verdades primitivas de hecho de Leibniz, definidas como experiencias inmediatas internas de una inmediacin del sentimiento (Nuevo Ensayo..., IV, cap. 2, 1.) Esta inmediacin del sentimiento, tanto como la certeza a la que da lugar, revela un clara semejanza entre la verdades eternas de Jacobi y las verdades primitivas de Leibniz, lo cual es corroborado en el dialogo sobre idealismo y realismo donde cita expresamente a Leibniz (p. 238). Pero, en lugar de que estas verdades primitivas se refieran a la unidad del Yo pensante y a la variedad de los pensamientos de ese mismo Yo, como es el caso deRevista Observaciones Filosficas Traducciones / 2006

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Leibniz, en Jacobi se refieren a un sentir en el que estn indisolublemente ligados el Yo y el No-Yo. En las Briefe ber die Lehre des Spinoza dice: En la percepcin ms primordial y ms simple, deben estar inmediatamente en el alma la conciencia interior y el objeto exterior, el Yo y el T (Werke, II, 1, pg. 176). El pensar no es posible sin un objeto, ciertamente, en el cogito primario nuestro cuerpo se hace inmediatamente presente en el sentir, pero lo que cualifica y diversifica este sentir son los cambios que experimenta este cuerpo, cambios que no podemos experimentar sin estar al mismo tiempo ciertos de la existencia de algo enteramente diferente de toda sensacin y de todo pensamiento con la misma certeza del cogito. A esta certeza la denomina Jacobi creencia, denominacin que tal vez no sea muy afortunada, pero que quiere expresar que se trata de un conocimiento que no proviene de principios racionales. La creencia nos da la perfecta certeza de la existencia de nuestro propio cuerpo y la de otros cuerpos y de otros seres pensantes que son exteriores. Sin un T el Yo es imposible, el Yo y el T, conciencia interna y objeto externo deben estar ambos en el alma en el mismo instante indivisible, sin antes ni despus, sin ninguna operacin del entendimiento, antes del menor inicio de los conceptos de causa y efecto, (p. 176) es en virtud de esta identidad que se puede encontrar all autntica certeza. Todo conocimiento humano proviene de la revelacin y de la fe (p. 3-4), todo saber sostenido en pruebas, como es el saber de la ciencia, debe estar sostenido en un saber que no procede en absoluto por demostracin. Se trata de que el conocimiento no puede comenzar sino a partir de una revelacin del ser. Incluso se puede afirmar que el pensamiento considerado esencialmente no es sino el sentimiento (Gefhl) del ser.Revista Observaciones Filosficas Traducciones / 2006

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Esto puede ser vinculado con la apercepcin trascendental kantiana, por cuanto sta es una unidad de conciencia que precede a todos los datos de las intuiciones; slo en relacin con tal unidad son posibles las representaciones de objetos (Crtica de la Razn Pura, A 107) y ms adelante Kant llama a la apercepcin sentimiento de una existencia (Gefhl eines Daseins). A este respecto se puede ver que esta revelacin primordial del ser tiene necesariamente un carcter prerracional y prelgico. El conocimiento de lo real fuera de nosotros nos es directamente dado por la presentacin (Darsetellung) de lo real mismo sin que se interponga ningn medio de conocimiento (Erkenntnissmittel), (p.230). La razn entonces, si es la facultad del discurso demostrativo, tiene que ser entonces, tambin una facultad de presuponer lo verdadero (p. 10-11). Esta presuposicin es necesaria para que la razn realice su oficio propio, lo cual ser criticado por Hegel en la Enciclopedia ( 63, donde trata de la tercera posicin del pensamiento frente al objeto. El saber inmediato). Jacobi, no obstante, propone para entender la inmediatez del conocimiento de lo real como tal un nuevo tipo de intuicin. Ante todo se debe consentir firmemente en lo siguiente: del mismo modo como hay una intuicin sensible, una intuicin que procuran los sentidos, asimismo hay