Trilling, Wolfgang - Jesus y Los Problemas de Su Historicidad

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IESUS Y LOS PROBLEMAS DE SU HISTORICIDAD

WOLFGANG TRILLING

JESSY LOS PROBLEMAS DE SU HISTORICIDAD

BARCELONA

EDITORIAL HERDER1975

Traduccin de CONSTANTINO RUIZ GARRIDO, de la obra de

WOLFOANO TRILLING, Fragen zur Geschichtlichkeit Jesu, Patmos-Veriag, Dusseldorf 21967 (revisada y aadida por el autor en 1968)

Primera edicin 1970 Segunda edicin 1975

Al profesor Dr. Josef SchmidIMPRMASE: Barcelona, 26 de abril de 1968 Dr, JOS C \ P M \ N Y , vicario episcopal

y

al profesor Dr. Gottlieb Shngen con admiracin y agradecimiento

(3 Palmos- Verlag, Dusseldorf 1966 Editorial Herder S.A Provenza 388, Barcelona (Espaa) 1970

ISBN 84-254-0483-5

Es PROPIEDAD

DEPOSITO LEGAL: B. 40.239-1974

PRINTED IN SPAIN

GRAFESA - aples, 249 - Barcelona

NDICE

Prlogo Siglas Introduccin Parte primeraPROBLEMAS FUNDAMENTALES

9 13 15

I. II. III.

Por qu no hay ninguna vida de Jess? Qu sabemos con segundad acerca de Jess? . Los testimonios extracristianos acerca de Jess . Parte segunda

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31 50 60

PROBLEMAS PARTICULARES DE LA VIDA y DOCTRINA DE J E S S

I. II. III. IV. V. VI. VII. VIII.

Problemas de cronologa La problemtica de los relatos de la infancia . Jess y la ley La cuestin de los milagros Qu ense Jess acerca del fin del mundo? . La cuestin de la ltima cena El proceso de Jess La resurreccin de Jess . Parte terceraREFLEXIONES FINALES

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75 85 98 115 126 148 156 169

I. II.

El misterio del Jess histrico La interpretacin del misterio por los evangelistas .

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195 207 217 220

Lugares bblicos ndice de nombres

7

PRLOGO

Cualquiera vacilara hoy ante una tarea como la que vamos a emprender aqu. El estado actual de la investigacin, y sobre todo la inmensidad de la bibliografa, inabarcable ya, desde hace unos decenios, infunden desaliento. Si, a pesar de todo, se lanza uno a tal empresa, tiene que haber razones importantes. Voy a exponer brevemente las que me han movido a m. Yo dira que la razn ms importante es que son muchos los que se interesan por estos problemas, pero no hay obras que les den una visin de conjunto. Tan slo las escasas personas que, por su especialidad y su profesin, se ocupan de este asunto, disponen de medios para enjuiciarlo globalmente. No slo hay libros y artculos, es decir, expresiones escritas de la ms amplia repercusin, sino tambin discusiones privadas o pblicas, informaciones de prensa y radio, crculos locales de estudio y discusin sobre temas bblicos, y muchas otras cosas ms, que plantean sin cesar problemas. La consecuencia de todo esto es una inseguridad muy extendida. Con toda sencillez, pero en forma clarsima, nos hacen a menudo una pregunta, que no puede dejarse sin respuesta: Qu es lo que podemos considerar como seguro? sta es la situacin a la que deseara yo aportar una modesta ayuda. Intentaremos ofrecer alguna informacin sobre los ms importantes problemas relacionados con la historicidad de Jess. De esta finalidad principal se deduce que las ms veces slo podremos presentar el estado de la cuestin en el plano cientfico. 9

Todo el que est familiarizado con la materia, sabr que tal proceder exige inevitables simplificaciones. Por otra parte, nos esforzaremos por hacer resaltar claramente las lneas principales del actual estado cientfico, sin eludir los problemas de crtica que con ello se presenten. No hace falta presentar, ni siquiera con carcter aproximativo, la bibliografa existente. Esto sobrecargara desmesuradamente nuestro librito. Bastar ofrecer algunas voces representativas. Adems, nuestra gua bibliogrfica tiene en cuenta principalmente al lector alemn. Por eso, discutiremos obras que han aparecido en el mbito de habla alemana, y que son sobre todo representativas de la investigacin protestante. Pero esto no debe ocultarnos el hecho alentador de que, desde finales de la segunda guerra mundial, la investigacin exegtica se ha hecho internacional e independiente de las frmulas confesionales. Por desgracia, en esta obra no podremos expresar suficientemente tal hecho; razn de ms para dejar consancia de l en este lugar. La finalidad perseguida con semejante informacin no podra alcanzarse prescindiendo de la propia opinin y del propio punto de vista. Tampoco en este campo ha habido ni habr jams una ciencia totalmente exenta de ideas preconcebidas. A este propsito quisiera hacer dos observaciones. La primera se refiere a la posicin general con respecto a los problemas exegticos y hermenuticos que aqu se esbozan. Esta posicin habra que buscarla en el justo medio entre el escepticismo radical y el fundamentalismo ingenuo. En el primero de estos extremos se renuncia adrede y conscientemente a todo conocimiento cierto, incluso en el mbito histrico, sea que no se vea que su posibilidad exista en el caso concreto, sea que se declare que la realidad histrica como tal carece de significacin para la fe. Por otra parte, la situacin actual de la ciencia no nos permite ya considerar los relatos del Nuevo Testamento, y principalmente los evanglicos, simple y llanamente como un reflejo literal de los acontecimientos, haciendo a lo ms pequeas concesiones a la crtica y permitiendo algunas correcciones marginales. Esta otra postura extrema suele calificarse hoy da de fundamentalismo. Para definir certeramente la posicin intermedia, podramos decir que nace de la conviccin previa de la unidad de toda la realidad histrica, concretamente10

de la unidad entre la fe y la historia. Cuando la fe queda desligada de su fundamento histrico, cae en la peligrosa proximidad de una ideologa que no obliga a nada. Por otra parte, cuando todos los detalles del relato evanglico son considerados como verdades de fe, surge el peligro de deformar la fe y desposeerla de todo su riesgo. La unidad entre la fe y la historia es una antigua conviccin cristiana, y una conviccin catlica irrenunciable. En la situacin actual, hemos de darle un nuevo fundamento y exponerla de una manera nueva. As lo exigen las declaraciones de la Constitucin dogmtica sobre la Divina Revelacin, del concilio Vaticano n (sobre todo en el prrafo 19). Pero aun al margen de estas consideraciones, tenemos ante la vista otra realidad objetiva. A lo largo de este estudio se ha ido viendo cada vez con ms claridad y de forma ms convincente que el fenmeno de la historicidad de Jess es de ndole peculiarsima. En todos y cada uno de los temas particulares pudo hacerse, al final, esta misma observacin u otra muy parecida. Aunque aqu vamos a tratar solamente de unos cuantos puntos dentro del campo total, creemos, sin embargo, que bastan para mencionar ese carcter comn y considerarlo como algo caracterstico del fenmeno de la historicidad de Jess. La exposicin estudiar los diversos problemas, siguiendo los procedimientos de la ciencia histrica profana. Precisamente entonces aparece que este camino de la ciencia histrica desemboca en una apertura o irresolucin final que slo se puede salvar con ayuda de la teologa. Esto viene a justificar la rigurosa y radical aplicacin del mtodo profano que aqu hacemos. Este inters objetivo presidir el estudio de cada tema. Pero, al mismo tiempo, hemos de hacer una aportacin teolgica a todo el problema, y someterla a discusin. A quienes les pareciese tal vez que algunos pensamientos mos son demasiado atrevidos, voy a citarles unas frases notables de Karl Rahner: En los problemas actuales que se le presentan a la teologa, no se puede evitar que reflexionemos y examinemos algunas soluciones cuya compatibilidad con la doctrina obligatoria de la Iglesia no est clara ni manifiesta de antemano. No podemos acercarnos siempre y por doquier a tales cuestiones con una res11

puesta cuya "seguridad" est fuera de duda y sea del todo inatacable. Si tal respuesta no levanta objeciones por parte de la Iglesia, es cosa que a menudo hay que ir aclarando muy lentamente. Tales problemas, en cuanto sea posible, deben discutirse primero en los crculos de especialistas, antes de que trasciendan a un pblico mayor. El principio es irreprochable. Slo que, aun con la mejor voluntad, no siempre se puede aplicar. En efecto, hay muchsimos problemas que todava no han sido dilucidados por los especialistas, y sin embargo ya son problemas de los hombres de hoy, y no slo de los telogos especializados. Y no se puede entretener con buenas palabras a esas personas, aconsejndolas que esperen hasta que los "especialistas" se hayan puesto de acuerdo, y hayan formulado una sententia communis que sea aceptada por toda la teologa y por el magisterio eclesistico. No: hay que dar ahora mismo una respuesta. Hay que hablar de tal manera, que aun la persona no especializada escuche una respuesta a su pregunta (Exegese und Dogmatik [Exgesis y teologa dogmtica], edit. por H. Vorgrimler, Maguncia 1962, p. 47s). Las preguntas que hoy no contestamos, sern las crisis de maana. Tengo el privilegio y la alegra de dedicar esta obrita a dos maestros a los que debo mucho. Ambos profesores han aceptado amablemente mi dedicatoria. Deseo expresar en estas lneas mi gratitud y la veneracin que siento por ellos.EL AUTOR

SIGLASBZ DBS LThK NTS RAC RB RGG ThLZ ThR ThW ZkTh ZNW Biblische Zeitschrift, Paderborn. Dictionnaire de la Bible, Supplment, Pars 1928ss. Lcxikon fr Theologie und Kirche, [Friburgo de Brisgovia] 219571965. New Testament Studies, Cambridge. Reallexikon fr Antike und Christentum, Stuttgart 1950ss. Revue Biblique, Pars. Die Religin in Geschichte und Gegenwart, [Tubinga] 31957ss. Theologische Literaturzeitung, Leipzig. Theologische Revue, Miinster. Theologisches Wrterbuch, Stuttgart 1933ss. Zeitschrift fr katholische Theologie, Innsbruck. Zeitschrift fr die neutestamentliche Wissenschaft, Berln.

Se citan en abreviat